6 consejos para este 2025

Se acabó el año y las tradiciones para recibir el año nuevo se vuelven las protagonistas. Como vestir ropa de colores específicos para atraer amor, dinero, salud, riqueza. Comer 12 uvas y pedir deseos, estar debajo de la mesa para la suerte, o incluso uno de mis favoritos que es crear el vision board con las imágenes de lo que queremos para el próximo año. 

Sin embargo, estas siguen siendo cábalas y si sientes que no siempre funcionan es porque requieren de algo más: La mentalidad. ¿A qué me refiero con esto? Pues, aunque estas tradiciones son valiosas y divertidas, el verdadero cambio empieza dentro de nosotros. Si no cultivamos un mindset adecuado, los mejores planes y rituales podrían quedarse solo en intenciones.

Por eso, este año quiero compartirles 6 consejos para preparar ese mindset para el 2025 se convierta el año en el que tomes el control de tus metas y sueños.

1. La gratitud como punto de partida

El cierre de un año es un momento perfecto para reflexionar sobre todo lo que hemos vivido, tanto lo bueno como lo que fue más desafiante. La gratitud nos permite reconocer lo que ya tenemos, lo que hemos aprendido y lo que hemos superado. 

 Para llenarte de toda esta energía positiva te recomiendo hacer esto:

Crea un diario de gratitud y escribe cada noche tres cosas por las que estás agradecido. No tienen que ser grandes eventos, incluso esos pequeños momentos como poder tomar un café por la mañana, levantarte a hacer ejercicio, valdrá. De esta forma estaremos más conscientes de lo que tenemos y construiremos una mentalidad positiva para el 2025.

2. La mentalidad de crecimiento

El miedo a equivocarnos suele ser una de las mayores barreras para alcanzar nuestras metas. Adoptar una mentalidad de crecimiento significa ver los errores como oportunidades para aprender y mejorar. En lugar de enfocarte en lo que no salió bien, este año puedes buscar cómo aprovechar esa experiencia para seguir avanzando.

Cada vez que algo salga mal repítete esta mantra:
“Cada desafío es una oportunidad para crecer y ser mejor.”

3. Desapegarte de lo que no puedes controlar

En la vida, hay muchas cosas que están fuera de nuestro control. Las acciones de otras personas, los cambios en el entorno o incluso situaciones inesperadas. Intentar controlarlo todo genera estrés y frustración. Y, practicar el desapego no significa resignarse, sino aceptar que no todo depende de nosotros. Aunque sea difícil, es necesario para llenarnos de energías positivas.

 Haz este ejercicio para practicarlo:
Escribe una lista de tus preocupaciones actuales y divídelas en dos columnas: “Lo que puedo controlar” y “Lo que no puedo controlar.” Dedica tu energía a trabajar en la primera columna y aprende a soltar la segunda. Lo importante es reconocerlo. 

4. Enfocarte en el proceso, no solo en los resultados

Un visionboard puede ser una herramienta muy poderosa para visualizar tus metas, pero no olvides que los resultados no llegan solos. Disfrutar del camino es tan importante como alcanzar el destino. Este 2025 intenta cambiar tu enfoque de “quiero lograr esto” a “estoy comprometido con el proceso que me llevará allí”. Más que nada, porque el proceso para llegar a eso que queremos es lo que nos trae toda la enseñanza.

Haz este tu mantra diario:
“Hoy doy un paso más hacia mis sueños, y eso es suficiente.” 

5. Adoptar una mentalidad de abundancia

Muchas veces, nuestros propios pensamientos limitantes pueden sabotearnos. Creer que no hay suficientes oportunidades, tiempo o recursos para lograr lo que queremos puede hacernos sentir estancados en las cosas. En el 2025, haz el esfuerzo consciente de pensar en grande y creer que el éxito y las oportunidades están al alcance de todos, incluyéndote a ti.

 Te dejo este consejo:
Cambia frases como “esto no es para mí” por “¿qué puedo hacer para que esto sea posible?” Este pequeño ajuste en tu lenguaje puede tener un gran impacto en tu mentalidad.

6. Actuar con intención y constancia

Visualizar es importante, pero actuar es lo que realmente marca la diferencia. Muchas veces, no damos el primer paso porque creemos que no estamos listos. La verdad es que nunca habrá un momento perfecto; lo más importante es empezar.

Ponlo en práctica así:
Por cada meta que te propongas para el 2025, define al menos tres acciones concretas que puedas realizar para avanzar. Luego, prioriza la consistencia sobre la perfección. 

Recuerden que eso que tanto queremos para el nuevo año empieza dentro de nosotros, las tradiciones pueden ser una motivación, pero el verdadero cambio está en nuestro mindset.

 ¡Cuéntame! ¿Qué mindset elegirás para recibir el 2025?

Denisse Dabul